Dormir desnuda: beneficios y alternativas para descansar mejor Ir al contenido

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Artículo: ¿Es bueno dormir sin ropa interior? Lo que debes saber para descansar mejor

Dormir desnuda

¿Es bueno dormir sin ropa interior? Lo que debes saber para descansar mejor

Dormir es (o debería ser) el momento en el que tu cuerpo baja el ritmo y se recupera. Y, aun así, muchas dudas “pequeñas” se vuelven enormes justo antes de apagar la luz: ¿me pongo pijama?, ¿me lo quito?, ¿duermo con ropa interior o sin nada?

La realidad es que dormir desnuda puede sentirse liberador y, en algunos casos, aportar beneficios. Pero no es la única vía para descansar mejor. Lo importante no es “ir sin”, sino elegir lo que te deje respirar, moverte con libertad y mantener una temperatura corporal agradable durante la noche, que es clave para la calidad del sueño.

Beneficios de dormir sin ropa interior (o con prendas adecuadas)

Antes de idealizarlo: no hace falta dormir sin pijama para cuidar tu descanso. Muchos de los beneficios de dormir desnuda también se consiguen con prendas pensadas para dormir, especialmente si son suaves, transpirables y sin presiones innecesarias.

Salud íntima

Dormir sin ropa interior puede resultar cómodo si te ayuda a evitar roces, exceso de calor o sensación de “humedad” en la zona íntima. La idea base aquí es sencilla: favorecer un entorno más seco y transpirable suele ser una buena práctica de bienestar (Cleveland Clinic).

Ahora bien, si dormir desnuda no va contigo, puedes lograr el mismo efecto con ropa interior de algodón y prendas de descanso ligeras. El algodón destaca precisamente por su transpirabilidad y por ser una opción amable para pieles sensibles. En otras palabras: el beneficio de dormir sin ropa interior no depende de “cero prendas”, sino de evitar tejidos que no respiren o elásticos que presionen.

Regulación térmica

Tu cuerpo no duerme “en modo estático”. Durante la noche, la temperatura corporal se ajusta y la termorregulación influye en cómo concilias el sueño y en cómo lo mantienes (Harding et al., 2019). Por eso, a algunas personas dormir sin pijama les ayuda: menos capas, menos calor acumulado.

Aun así, el truco no es pasar frío. Es encontrar equilibrio. Mantener el dormitorio en un rango fresco suele favorecer el descanso (Sleep Foundation). Y si te gusta sentirte arropada, puedes conseguir esa sensación con tejidos ligeros, que permitan que la piel respire sin agobiar.

Comodidad sin comprometer el descanso

Cuando hablamos de ventajas de dormir desnuda, muchas veces hablamos de libertad de movimiento. Y eso sí importa: la ropa que tira, marca o aprieta puede distraerte y romper esa sensación de descanso continuo.

Además, dormir bien se relaciona con un mejor equilibrio hormonal nocturno. Por ejemplo, la secreción de hormona del crecimiento se asocia al sueño profundo. Y cuando falta sueño, pueden alterarse parámetros como el estrés percibido y los niveles de cortisol en determinados momentos del día (Leproult et al., 1997). No es para obsesionarse: es una invitación a cuidar el ritual y el confort.

También se ha estudiado que acumular “deuda de sueño” afecta a funciones metabólicas y a cómo el cuerpo gestiona, entre otras cosas, la tolerancia a la glucosa (Spiegel et al., 1999). Así que, si dormir sin ropa te ayuda a dormir más y mejor, perfecto. Si no, la alternativa no es forzarte: es optimizar tus prendas.

No todas se sienten cómodas durmiendo desnudas

Y es completamente normal. A muchas mujeres les gusta dormir con algo puesto por sensación de seguridad, por convivencia, por temperatura, o simplemente porque se sienten más “ellas”. Dormir desnuda no es una prueba de bienestar ni un estándar.

Aquí es donde un pijama de algodón, un camisón ligero o un conjunto tipo homewear pueden ser la opción perfecta: te acompañan sin estorbar, permiten que la piel respire y evitan esa sensación de “atadura” que a veces dan las prendas más ajustadas.

Si te interesa la idea de dormir sin pijama pero no quieres dormir sin ropa, prueba un punto intermedio: un camisón suave, un pijama lencero o un conjunto amplio que no presione. Ese término medio suele funcionar porque respeta la libertad de movimiento y la regulación de la temperatura.

Qué características debe tener la ropa de dormir

Si buscas mejorar tu descanso (duermas desnuda o no), estas son las claves:

  • Algodón y tejidos transpirables: ayudan a evitar acumulación de calor y a permitir que la piel respire.

  • Sin costuras marcadas (o con costuras planas): menos roces, más sensación de suavidad. Para confirmarlo harían falta estudios comparando confort percibido y despertares según tipo de confección.

  • Sin elásticos que aprieten: especialmente en cintura e ingles, porque pueden incomodar cuando cambias de postura. Harían falta mediciones de presión y su relación con microdespertares.

  • Ajuste relajado: la idea es que el cuerpo se mueva y la circulación sanguínea no se sienta “encerrada”.

  • Capas según estación: una prenda ligera puede ser mejor que “nada” si tu habitación es fresca; lo importante es no sobrecalentarte.

Un detalle extra: si duermes en pareja, el “piel con piel” puede aumentar la sensación de vínculo y bienestar. A nivel fisiológico, el contacto y el apoyo social se han relacionado con respuestas de estrés más amortiguadas en ciertos contextos (Heinrichs et al., 2003). No es magia: es una razón más para cuidar un entorno de calma.

Prendas pensadas para tu descanso con Ysabel Mora

Si tu objetivo es dormir mejor, la pregunta práctica no es solo “¿es bueno dormir desnuda?”, sino: ¿qué necesito para sentirme cómoda toda la noche? Ahí es donde la elección de prendas marca la diferencia.

  • Si te apetece una opción ligera, suave y femenina, puedes explorar pijamas lenceros para dormir con libertad: pijamas lenceros de mujer. La clave aquí es esa sensación de “segunda piel” sin exceso de tejido.

  • Si priorizas lo natural y transpirable, un básico que nunca falla es el algodón: pijamas de algodón de mujer. Perfectos para quienes buscan regular la temperatura sin renunciar a ir vestidas.

  • Y si lo que quieres es cuidar tu comodidad íntima sin presiones, una opción sencilla es elegir ropa interior de algodón, especialmente para noches en las que prefieres no dormir desnuda: braga de algodón.

Porque sí: dormir sin ropa interior puede ser agradable y tener ventajas, pero no es una obligación ni una fórmula universal. El verdadero objetivo es que tu descanso sea continuo, que tu piel respire, que tu cuerpo no luche con el calor (o con la ropa) y que te levantes con esa sensación de haber dormido de verdad.

Si notas molestias íntimas recurrentes, irritación o cambios persistentes, lo adecuado es consultarlo con un profesional sanitario. Aquí hablamos de confort y bienestar, no de sustituir asesoramiento médico.

Profile Image Ana Aguilera Serrano

Ana Aguilera Serrano

Ana Aguilera Serrano es profesional de marketing y eCommerce, graduada en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Alicante y con Máster en Dirección de Marketing y Gestión Comercial (GESCO) por ESIC Business & Marketing School. Forma parte del departamento de e-commerce y marketing online de Ysabel Mora, donde participa en la planificación y ejecución de estrategias digitales orientadas a resultados, optimizando tráfico, conversión y experiencia de usuario. Se caracteriza por un enfoque analítico y creativo, orientado a la mejora continua y al crecimiento sostenible de las marcas con las que trabaja.

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